
13 de abril de 2006, jueves, ASWAN
Parece mentira que pase el tiempo tan rápidamente cuando lo estás pasando tan bien. Ya estábamos en Asuán.
Deseaba que llegara ese día especialmente. Teníamos organizado el paseo en faluca a la Isla Elefantina; lugar donde mi escritora favorita, Agatha Christie, escribió su famosa novela miestras estaba alojada en el Hotel Old Cataract.....
Me hubiera gustado mucho poder pasear por el hotel y reconocer las descripciones que hace de su entorno la novelista en su obra. Me he prometido a mí misma volver con Kike a Isla Elefantina y alojarnos en el hotel.
Esa misma mañana estuvimos también en el poblado Nubio. Sinceramente, una decepción. Me habían contado tantas cosas de este poblado que quizá esperaba demasiado. Esperaba ver un poblado, sino virgen (soy consciente de que eso ya no existe), bastante auténtico pero no estaba preparada para tal montaje comercial.
Fue poner pie en la arena y avasallarnos una multitud de vendedores de figuritas, chilabas, collares y demás abalorios....agobiante en exceso.
Hicimos el paseo correspondiente en camello: el pobre animalillo tenía la mala costumbre de acercarse demasiado el precipicio y pasé un viajecito...... En el poblado recibimos la pertinente clase de números y letras en árabe y nubio y tomamos el té y los alimentos típicos de allí. También nos tatuamos la piel con henna: algunos el ojo, otros la llave de la vida y otros el escarabajo. Hacía muchísima calor y nos remojamos de vuelta en las aguas del Nilo.
Volvimos al barco, comimos y nos fuimos para el obelisco inacabado.
El famoso obelisco inacabado que encontramos en las canteras al sureste de Asuá
n, ha servido como fuente de información de las técnicas utilizadas por los antiguos egipcios para la extracción de grandes bloques de piedra. Aunque su datación es desconocida, se ha asumido que corresponde al período thutmosida y que fue encargado por la faraona Hatshepsut. De 41,75 metros de largo y con peso de 1.168 toneladas, hubiera sido el más grande de todos de los obeliscos si hubiera sido completado. Su extracción fue descontinuada cuando la aparición de grietas convencieron a los ingenieros de que la calidad del granito no era la adecuada y que el mismo no hubiera podido ser extraído sin quebrarse.
Una pasada. Sin palabras......
Después del obelisco, la gran presa. La verdad es que la presa no nos gustó demasiado ya que no deja de ser lo que es: una presa. Comparado con la gran magnificiencia de todo lo que habíamos visto, no llegaba a la altura.
Después de la presa fuimos conducidos a una fábrica de perfumes. Ya habíamos sido advertidos de lo que suele ocurrir en esta clase de visitas.
Pero
la realidad superó nuestras expectativas: fuimos sentados en unos sofás, obligados a tomar unos tés, obligados a escuchar a un egipcio que hablaba (os lo prometo) a 3000 por hora y acabado este episodio, acosados por decenas de vendedores para que compráramos perfumes que prometían remediar todos nuestros males a precios exorbitantes.Evidentemente no te obligan a comprar, sólo faltaría. Pero claro, te meten semejante rollo, te ofrecen refrigerío, te hacen demostraciones y masajes....¿qué hacer?
Pues acabas sufriendo tal estrés emocional que te sientes obligado a comprar. Explicado así quizá no lo comprendáis, pero es lo que pasa.
Vamos, un horror.
Mi consejo: si os plantean esta visita, negaos!!!!!!!!!!


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